¿Por qué la NFL define al campeón del Super Bowl en febrero (y no en enero)?.

Por Ricardo Reyes.

El Super Bowl, la gran final de la National Football League (NFL), se juega tradicionalmente en febrero, específicamente el segundo domingo del mes desde 2022. Para la temporada actual (2025-2026), el Super Bowl LX está programado para el domingo 8 de febrero de 2026 en el Levi’s Stadium de Santa Clara, California. Pero, ¿por qué no se decide el campeón en enero, como podría parecer lógico al final del calendario anual? La respuesta está en la estructura de la temporada de la NFL, su evolución histórica y decisiones estratégicas de la liga.

La estructura de la temporada NFL

La temporada regular de la NFL comienza a principios de septiembre (justo después del Labor Day, el feriado del primer lunes de septiembre) y consta de 17 partidos por equipo en un calendario de 18 semanas (con una semana de descanso o «bye week» por equipo). Para la temporada 2025, la regular terminó el 4 de enero de 2026.

Después vienen los playoffs:

  • Wild Card Round: Principios de enero.
  • Divisional Round: Mediados de enero.
  • Championship Games (finales de conferencia): Finales de enero.
  • Super Bowl: Dos semanas después, en febrero.

Esto deja un total de aproximadamente 5 meses desde el inicio hasta la final, con los playoffs ocupando todo enero.

Historia: ¿Por qué pasó de enero a febrero?

Históricamente, el Super Bowl no siempre fue en febrero:

  • Las primeras ediciones (1967-1978) se jugaron a mediados o finales de enero.
  • De 1979 a 2003, generalmente el último domingo de enero.
  • El primer Super Bowl en febrero fue el XXXVI (2002), debido a los atentados del 11 de septiembre de 2001, que obligaron a posponer una semana de juegos y retrasaron todo el calendario.
  • Desde 2004, se estandarizó en el primer domingo de febrero, tras la expansión de la liga con los Houston Texans (2002), que añadió una semana de bye general y alargó el calendario.
  • En 2021, se añadió un 17º partido a la temporada regular (de 16 a 17), lo que empujó el Super Bowl al segundo domingo de febrero a partir de 2022.

Además, la NFL añadió una semana de descanso entre los Championship Games y el Super Bowl (el llamado «bye week» antes de la final), para dar recuperación a los jugadores, preparar el evento masivo y maximizar la expectación mediática.

Razones adicionales

  • Clima y tradición: La NFL evita el verano por el calor extremo y juega en otoño-invierno. Empezar en septiembre permite un clima más fresco en muchos estadios.
  • Marketing y ratings: Febrero es un mes de «sweeps» en TV estadounidense (períodos de alta audiencia), ideal para un evento como el Super Bowl, que incluye show de medio tiempo, anuncios millonarios y se ha convertido en un fenómeno cultural.
  • Evitar conflictos: El inicio después de Labor Day maximiza audiencias (no compite con vacaciones de verano), y el final en febrero deja espacio para otros deportes como el basketball universitario.

En resumen, la NFL «define lo del supertazón» (como se conoce en algunos países hispanohablantes) en febrero porque su temporada larga y los playoffs exhaustivos ocupan hasta enero, con retrasos históricos y expansiones que han empujado la final al segundo mes del año. Esto no solo asegura el espectáculo deportivo, sino que lo convierte en el evento que marca el «inicio cultural» del año en Estados Unidos.

¡Prepárate para el Super Bowl 2026, que promete ser épico!

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